Inicio Gestión y Liderazgo 6 hábitos que llevarían tu empresa a la ruina

6 hábitos que llevarían tu empresa a la ruina

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Cuidado, tu negocio peligra por los malos hábitos personales. (Foto: Nito / Shutterstock)

Antes que nada, debes aceptar que la vida laboral está completamente ligada a la vida personal. Aunque tratemos de fingir que podemos separar una cosa de la otra, tarde o temprano tu productividad y los resultados son afectados por los hábitos personales causados por tus carencias o problemas personales. Estos son algunos de ellos que, si no son controlados, hasta llevarían a la ruina a tu empresa.

  1. No descansar lo suficiente: No importa cuántos cafés te tomes en la mañana y cuántas ganas le pongas al día, no dormir o descansar las horas adecuadas disminuirá tu productividad a corto o a largo plazo. Estar ocupado y no dejar de trabajar no significa ser eficiente. Al fin y al cabo, mientras más productivo eres, más ingresos tienes.
  2. Mal control de las finanzas: Para un empleado, gastar su dinero no trae grandes riesgos. Pero si eres el jefe y no controlas tus finanzas personales, esto podría repercutir hasta en tu compañía. Estar preocupado por tu dinero todo el día no te beneficiará en nada y hasta cometerías una locura: usar la caja chica para cubrir tus gastos frecuentes.
  3. No hacer ejercicio: Si todo el día te la pasas sentado frente a la PC y no tienes una actividad física activa, tus habilidades no solo físicas, sino también mentales, se reducen. En la gerencia de un negocio, reducir tus habilidades es trágico.

Ojo, no solo ir al gym o realizar deporte se considera actividad física. Puedes caminar un tramo de regreso a casa durante media hora o realizar la limpieza en tu casa diariamente. Eso también cuenta.

  1. Malas relaciones: Las malas relaciones personales con otras personas, dentro o fuera de la compañía, te quitan energía para concentrarte en tus tareas empresariales. Date un tiempo para arreglar tus problemas con todos.
  2. Luchas con los límites: Si no fijas al 100% tus límites, el mundo se te cae encima con cada problema, disminuyendo tu productividad. Deja de pensar en las responsabilidades de los demás y preocuparte por ellas. Concéntrate en tus propios deberes y libera tu mente.
  3. Negatividad: Traer problemas personales o llegar estresado (y mantenerse así) al trabajo, hará que estés negativo todo el tiempo, incluso con tus empleados. Si los empleados no están felices, no son productivos. Y si no lo son, el trabajo sale mal; por ende, la empresa está en problemas. No te confíes ni pienses que tus colaboradores están forzados a trabajar en tu empresa “porque sí” o “porque tienen suerte”. Sobretodo sí son jóvenes, no dudarán en marcharse si solo ven un ambiente negativo en la oficina.

Hay muchos otros hábitos que controlar. Por ello, es importante que antes de manejarlos, aceptes y te des cuenta que los tienes y que éstos afectan considerablemente el entorno laboral. Siendo líder de la empresa, es algo que no te debes permitir, por lo menos no permanentemente.