Inicio Gestión y Liderazgo Así Marcus Lemonis salvó de la ruina a empresa ecológica (Parte II)

Así Marcus Lemonis salvó de la ruina a empresa ecológica (Parte II)

Compartir
Marcus Lemonis deja en claro en Eco Me que los negocios no se mezclan con temas personales. (Foto: taringa.net)

En la primera parte de este capítulo, Marcus Lemonis se dispone a invertir 500 mil dólares en Eco Me, una empresa ecológica que tiene buenos productos de limpieza, pero tiene dos graves problemas: no tienen un adecuado etiquetado y el mecanismo de ventas, dirigido por Jen- socia y amiga de Robin- ,es ineficiente.

El acuerdo de inversión que le propuso Lemonis a Robin, dueña de Eco Me, incluye también el pago de la deuda que tiene la compañía. Sin embargo, para cerrar el trato, Marcus debe hacer los cambios que necesita la empresa para llegar a obtener US$ 10 millones de ventas al año y así pueda ser exitosa.

LEE MÁS: Esta es la drástica forma en que Lemonis salvó a una empresa ecológica (Parte I)

El aspecto que más le preocupaba es la dirección de la ventas, Lemonis estaba convencido de que Jen no era buena para esa tarea. Para ver en qué fallaba y cuál era la reacción de los clientes frente al producto, llevó productos de Eco Me a una de sus tiendas de la Camping World.

Resistencia a los cambios

El conductor de El Socio se dio cuenta que Jen es muy agresiva con los clientes y en lugar de decirles cuál es el valor de los productos de Eco Me, criticaba al producto de la competencia. Por otro lado, se realizó un focus group para determinar la percepción de los clientes sobre el producto.

Allí se concluyó lo siguiente: había una confusión por los empaques. “No se puede vender un producto que las personas no puedan identificar”, advierte Lemonis para después tomar la decisión de cambiar la etiqueta y los nombres de cada tipo de producto.

productos Eco MeRobin se resistía a los cambios, por lo que la decisión de Lemonis le causó mucho pesar. Pero eso no fue lo único, también se oponía a que Jen deje de encargarse de las ventas. Frente a esta actitud, Marcus le dijo que si no recapacita no invertirá medio millón de dólares.

Lemonis limpia inodoro para demostrar el producto

Se presentó una gran oportunidad para Eco Me y también para Jen. Un reconocido hotel de Estados Unidos se disponía a adquirir los productos al por mayor. Sin embargo, Lemonis se percató que Jen no se preparó para exponer su propuesta hacia los compradores. No convencía para nada.

Lemonis no se quedó de brazos cruzados, él intervino en la venta. ¿Cómo? Realizando una demostración limpiando duchas e incluso ¡el inodoro! Al terminar la tarea y mostrar la efectividad de lo que ofrecía Eco Me, habló con Jen y le dijo que tenía que dejar las ventas porque si continuaba no iba a invertir medio millón de dólares en la compañía.

LEE MÁS: ¿Cómo Marcus Lemonis se volvió millonario?

Si bien Jen era socia y le convenía la gran inversión, a Jen le afectó mucho que le dijeran que tenía que dejar la dirección de ventas. Ella venía trabajando seis años en esa área y comenzó junto a Robin el desarrollo de Eco Me. Se sentía muy mal, por lo que al ver su estado, Lemonis le dijo que le enseñará el proceso de cómo vender eficientemente.

Sin embargo, allí no terminaron los problemas, al regresar a la compañía, Lemonis se dio cuenta que Robin cambió el diseño de las etiquetas a pesar de que ya habían llegado a un acuerdo. Esto le generó mucho y le dijo que “cuando se hace un acuerdo y trabajan juntos, ninguno de los dos debe cambiar las cosas por su cuenta porque violan la confianza”.

Las cosas quedaron claras. Había que seguir con los planes, razón por la que Lemonis pagó la deuda que tenía Eco Me e invirtió 180 mil dólares para mejorar los equipos y las maquinarias. Con este gran cambio en el proceso, la cantidad de producción era mucho mayor y ya podían vender al por mayor.

De esta forma, se cambiaron dos grandes problemas de un producto con gran potencial. A pesar de las resistencias a los cambios, Robin se dio cuenta que como líder tenía que tomar acciones que más le convenían a la compañía y así no mezclar la amistad con los negocios.