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Café Tunki: conoce la historia de éxito de un humilde campesino

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Fotografía: Blank Box Coffee

¡El mejor café del mundo está en Perú! Conoce la historia de éxito de Wilson Sucaticona, joven campesino que ha desarrollado uno de los granos de café más codiciados del planeta: el café Tunki

Fue en el 2010 cuando Wilson Sucaticona, un modesto cafetalero del valle de Sandia, en la región de Puno, decidió cargar un saco lleno del café que producía y transportarlo hasta California para la XXI Feria Internacional de Cafés Especiales SCAA, uno de los certámenes más importantes de su área. Ahí, el café de Wilson se impuso sobre 139 muestras de 25 países y consiguió el título de Mejor Café Especial del Mundo.

Café Tunki conoce la historia de éxito de un humilde campesino (5)Pero el camino no fue sencillo. Los secretos para desarrollar el mejor grano de café orgánico del mundo no los encontró Wilson en ninguna escuela. Este campesino emprendedor aprendió paso a paso a trabajar sus tierras gracias a los conocimientos transmitidos de generación en generación, desde su abuelo hasta su padre.

Ya a los 17 años, Sucaticona comenzó a trabajar en el cultivo de café apoyando a su padre en las labores durante su tiempo libre en la escuela. Cuando comenzó a trabajar su propia chacra a más de 2.500 metros de altura, Wilson lo hizo de manera artesanal, pero luego decidió unirse a los programas de capacitación organizados por el gobierno y la central de café CECOVASA, los cuales lo ayudaron a conseguir las certificaciones necesarias para su trabajo.

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Para conseguir el mejor café, Wilson se levanta todos los días a las 4 de la mañana y, junto a su esposa, recogen los granos que ya están listos para ser procesados. Juntos cuidan hasta el más mínimo detalle de su producto. Por ejemplo, Wilson señala que para asegurar la calidad de su café debe llevarlo en carretilla hasta el centro de acopio, un viaje de tres horas que debe realizar a pie, pues si lleva el café en mula o caballo el sudor de los animales afecta al grano.

El trabajo es arduo y la producción es pequeña, pero su ganancia es grande. Y es que desde que su café fue elegido como el mejor orgánico del mundo, el saco pasó de costar US$250 dólares a US$1,000.