Inicio Gestión y Liderazgo ¿Sin capital? Ocho claves para emprender con poco dinero

¿Sin capital? Ocho claves para emprender con poco dinero

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Todos lo hemos pensando en algún momento: ¿es posible emprender con poco dinero?  Te sorprenderás al descubrir que no siempre es el dinero lo que nos detiene, sino otros problemas los que detienen tu camino.

Constantemente escuchamos a muchas personas hablar de sus grandes ideas, pero se lamentan de no poder emprender a falta de dinero. ¿Es realmente así? ¿No podemos emprender si no tenemos en mano el dinero necesario? Si realmente estás decidido a emprender, es momento de poner manos a la obra y descubrir realmente qué te está deteniendo.

1. Define tu mercado

Antes de pensar si quiera en emprender un negocio, sin importar si ya tienes el dinero en mano o aún lo estás consiguiendo, lo primordial es definitir tu mercado objetivo y encontrar un nicho a atender. Esto te ayudará a estar más preparado para diferenciarte de la competencia y así despegar con una gran ventaja entre manos.

2. Define cuánto dinero necesitas

Una vez definido el mercado, es hora de determinar a ciencia cierta cuánto dinero necesitas para hacer realidad tu idea de negocio. A menudo nos descubrimos diciendo que todo emprendimiento requiere de “un montón de dinero”. ¿Pero a cuánto asciende realmente ese “montón de dinero”? Si aún no tienes en claro cuánto dinero requieres exactamente, entonces quizás te estás adelantando al decir que no tienes la cantidad necesario.

3. Organízate financieramente

Si le preguntamos a alguien cuánto dinero espera ganar mensualmente con su negocio, probablemente nos dé alguna cifra que le viene dando vueltas en la cabeza desde hace ya un tiempo. ¿Pero qué ocurre si le preguntamos cuánto dinero necesitará como mínimo el negocio para sostenerse? Esta segunda cuestión es mucho más importante que la anterior, puesto que conocer los ingresos mínimos que el negocio debe proveer es determinante para mantenerlo a flote.

Y no se trata sólo de un presupuesto de ingresos y gastos de tu empresa, sino también a nivel familiar. Si quieres emprender tu negocio pero sientes que aún no tienes suficiente capital, entonces es momento de poner a raya los gastos personales y familiares, ajustar un poco el presupuesto y reducir gastos innecesarios para poder hacer realidad el sueño de la empresa propia.

¿Cómo convertir una gran idea en un gran negocio?

4. Empieza por algo pequeño

Muchas veces nos encontramos con personas decididas a empezar su negocio con un gran equipo de vendedores, asistente personal, oficinas espaciosas, etc. Pero si recién estás empezando y no cuentas con un gran presupuesto quizás lo mejor sería ir poco a poco y empezar con algo pequeño pero sostenible.

Puedes comenzar trabajando desde casa, ahorrándote así el gasto de alquiler de una oficina y demás. Aprovecha tu propia computadora, tu teléfono celular y todo lo que necesites para hacer tu trabajo. También puedes sacar provecho de las aplicaciones web y portátiles que te permiten gestionar tareas inclusos desde tu smartphone, sin necesidad de transportar toda la oficina contigo.

5. Tomar riesgos no es dar un salto al vacío

Ser un emprendedor no implica necesariamente abandonar tu trabajo actual. Es cierto que seguir adelante con un trabajo estable y a la vez emprender un proyecto propio representa un esfuerzo adicional, pero te servirá para mantener la estabilidad económica necesaria durante los primeros meses de tu emprendimiento. Además, podrás ir probando el modelo de negocio e ir adaptándolo en el camino, sin preocuparte tanto por los ingresos y enfocándote mas bien en el producto o servicio en sí.

6. Asegúrate de tener un “colchón” o reserva

Si te es imposible manejar ambas cosas al mismo tiempo, por ejemplo porque tu emprendimiento requiere que te muevas de la ciudad o que viajes, tal vez no te quede otra que renunciar a tu trabajo. En ese caso, y antes de hacerlo, tendrás que asegurarte una reserva o un ahorro con el que puedas vivir durante un tiempo.

Lo aconsejable es contar al menos con el dinero que te servirá para vivir un tanto restringida y sin lujos, durante 6 meses a un año. Con esto estás asegurándote no esperar resultados positivos en tu negocio por un tiempo prudencial. Todo lo que ganes antes de ese tiempo, será “inesperado” y no sólo mejorará tu situación económica sino que fortalecerá la autoestima de tu negocio.

7. Consigue un trabajo parcial para solventar los gastos de tu emprendimiento

Si ya estás embarcado en tu negocio propio y no te está yendo bien, antes de quemar absolutamente todo lo que has hecho con tu negocio y volverte a emplear para pagar tus gastos, puedes considerar una opción intermedia. Un trabajo parcial suele ser aquel que, además de como su nombre lo describe por no ser de dedicación completa y así permitirte continuar con tu negocio, complementa tus ingresos y hasta en algunos casos te da el beneficio de poder promocionar tu propio negocio!.

Dar clases en la universidad, en la escuela o en un instituto privado, ofrecer servicios de cuidado de niños y todo lo que se te pueda ocurrir que no te lleve mucho tiempo y que complemente tus ingresos, te dará aire para seguir trabajando en tu negocio propio.

8. Sé creativo

Es cierto que el dinero facilita muchas cosas, pero si no cuentas con él y aún tienes una pasión golpeándote en el pecho queriendo salir, puedes utilizar la creatividad para conseguir lo que necesitas.

Si tienes un servicio que puedes ofrecer, tienes algo con qué negociar. Busca posibles colegas con quienes puedas hacer intercambios de servicios. También puedes hacer una alianza estratégica con otros colegas para que promocionen tus servicios, a cambio de un porcentaje en las ventas que generes gracias a esa promoción.

Todo cuanto imagines puedes intentar ponerlo en práctica para finalmente lograr el sueño de tener tu negocio propio.