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Ecuación contable: Aprende a administrar las finanzas de tu pyme

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¿Activos? ¿Pasivos? Descubre cómo elaborar la ecuación contable para administrar las finanzas de tu pyme con éxito.

Muchos emprendedores viven con la errada idea de que basta tener un saldo positivo a fin de mes para medir el éxito de su empresa. La realidad es que administrar las finanzas de tu pyme requiere de un poco más de análisis, sobretodo si tienes una visión de crecimiento a largo plazo. El éxito de tu negocio depende en gran parte de tu capacidad para administrar las finanzas de tu pyme, y la ecuación contable será una pieza clave para lograrlo.

Lo primero que debes entender es que no se trata de ver cuánto quedo a fin de mes, sino de saber cuánto de ese dinero es realmente una ganancia potencial. Una herramienta básica para ello es la famosa ecuación contable, la cual está compuesta por activos, pasivos y capital contable.

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Activos

Los activos son todos los bienes y derechos que son propiedad de la empresa, como por ejemplo el efectivo, las cuentas de cheques, las cuentas por cobrar, el mobiliario, los automóviles, los terrenos, etcétera.

Toma en cuenta que los activos se dividen en activos circulantes (de corto plazo) y activos fijos (de largo plazo). Los activos circunlantes son aquellos que rápidamente podemos convertir en efectivo, como caja y banco (puesto que ya son efectivo), mercancías (al venderlas se convierten en efectivo), las cuentas por cobrar (se convierten en efectivo cuando nos pagan) y otros créditos que hayamos otorgado. En cambio, los activos fijos son aquellos con los que contamos para ser usados por la empresa, no con una finalidad de venta. Algunos ejemplo son los terrenos, edificios, moniliario, maquinaria, etc.

Pasivos

Los pasivos representan todas las deudas y obligaciones que tiene la empresa: nóminas, sueldos por pagar, deudas a proveedores, créditos bancarios, impuestos por pagar, etcétera.

Al igual que los activos, los pasivos pueden también dividirse en pasivos circulantes y pasivos fijos. Pasivos circulantes son aquellas fuentes de financiamiento que se vencen en un corto plazo (menores a un año). Entre ellas se encuentran los gastos operativos, como la nómina y la renta, las cuentas por pagar o proveedores, los impuestos, etcétera. Por su parte, los pasivos fijos son aquellas fuentes de financiamiento (o deudas) contraídas a más de un año. Los más normales son los créditos bancarios, como las hipotecas o los créditos para maquinaria.

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Capital Contable

El capital contable lo forma el dinero que aportaron el dueño o los socios para arrancar la empresa y comenzar a operar, más otras aportaciones que hayan hecho los socios, más las utilidades que se hubiesen generado en periodos anteriores y que no se hayan retirado, más las utilidades del periodo actual.

El capital con el que opera la compañía se compone básicamente de los siguientes rubros:

  • Capital social. Son los recursos iniciales con los que arrancó la empresa, es decir, la suma de las aportaciones iniciales del socio o del dueño.
  • Utilidades retenidas. Son las utilidades que la empresa generó en años anteriores y que no retiraron los socios.
  • Utilidades del periodo. Son las utilidades que se han generado en el periodo actual. Estos conceptos forman los conocimientos básicos para poder comprender uno de los principales instrumentos financieros que todo empresario debe saber interpretar: el balance general. Hablaremos más de esta indispensable herramienta, en nuestro próximo artículo.

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La ecuación contable

¿Cómo funciona la fórmula contable? Conocer cuáles son tus activos, pasivos y capital contable te permitirá conocer cuál es la realidad financiera de tu empresa más allá del efectivo disponible.

La fórmula funciona así: todos los activos que tenga la empresa fueron financiados a través de los pasivos (por ejemplo los créditos bancarios) o del capital contable (los aportes de socios). Es por ello que la ecuación siempre funcionará, porque siempre que se quiera adquirir un activo, se hará a través de una deuda (pasivo) o con el capital de la empresa.

De esta forma, siempre que aumente el activo, también aumentará el pasivo o el capital contable ya que tuvo que haberse financiado de alguna de estas dos fuentes.

¿Para que nos sirve esta ecuación? Para entender que contar con muchos activos no es sinómino de solidez, puesto que si la compra de dichos activos se ha financiado con una deuda que excede tu capacidad de pago, terminarás sufriendo una crisis de liquidez que podría acabar con tu empresa.

 

 

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