¿Estabilidad económica o libertad financiera?

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    Suenan a lo mismo, pero no lo son. Descubre cómo ser un emprendedor puede llevarte de un tipo de vida financiera hasta otro completamente nuevo.

    Muchos creen que tener libertad financiera significa tener un buen trabajo que nos dé suficiente dinero como para gastarlo sin preocupaciones. Pero, ¿realmente somos libres sólo por ese motivo?

    Lo primero que debes tener en claro es qué es la estabilidad económica. Detente a pensar un instante en cómo hemos sido educados: estudiar una carrera, optar por una especialidad, convertirnos en buenos empleados y ganar un excelente sueldo. Es el camino que muchos siguen, y logran alcanzarlo cuando encuentran el trabajo soñado con el sueldo esperan.

    Ese es el sistema más “cómodo” de vida, arriesgando poco, asegurando un trabajo, un ingreso mensual, una jubilación futura. Pero… ¿qué sucedería si un día pierdes tu trabajo? ¿Qué pasa si decides mudarte a otro país? ¿Qué pasa si decides dejar tu empleo por unos seis meses? Pues la respuesta es sencilla: dejas de cobrar dinero, e incluso es muy probable que te veas obligado a, rápidamente, buscar un nuevo trabajo antes de agotar todos tus ahorros.

    Eso es estabilidad económica, la capacidad de tener un trabajo y un ingreso fijo que te permita llevar adelante tu vida sin problemas, siempre y cuando mantengas tu trabajo.

    La libertad financiera es un concepto diferente. Imagina que durante el tiempo que estuviste trabajando y llevaste adelante una vida con estabilidad económica, destinaste parte de tus ingresos a la compra de propiedades inmuebles y a la creación de un negocio propio. Tus propiedades pasan a ser alquiladas y te generan rentas mensuales, mientras que tu negocio genera ingresos constantes y está a cargo de un equipo de profesionales que lo llevan adelante.

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    En este caso, ya no eres tú quien gira alrededor del dinero, sino este quien gira a tu alrededor. Tú podrías optar por tomarte unos meses de vacaciones y tus ingresos no se verían afectados, podrías cambiar de país y seguirías cobrando las rentas por los alquileres de tus propiedades, podrías simplemente decidir descansar por un tiempo, y no tener que pensar en consumir tus ahorros.

    Eso es libertad financiera, la capacidad de hacer que el dinero gire en torno a ti, que seas capaz de llevar adelante una vida sin preocuparte de tener que cumplir 40 horas semanales en una oficina, que puedas tener la libertad de descansar cuando desees y dejar que sea tu mismo dinero quien trabaje por ti.

    Entonces, es momento de preguntarte: ¿Qué es lo que realmente quieres, estabilidad económica o libertad financiera?