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Financia tu pyme con estas fuentes alternativas

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Al pensar en iniciar nuestro proyecto, inmediatamente pensamos en las entidades bancarias como primera opción para nuestro financiamiento… y quizás la única. Conoce otras alternativas de financiamiento menos comunes que también te podrían ayudar a hacer realidad tu idea de negocio.

El capital riesgo

Hay algunas empresas o personas dedicadas al capital riesgo, que consiste en financiar a otras empresas a través de aportes de capital a cambio de participación en la nueva empresa. Así, en vez de intereses suelen pedir a cambio dividendos que luego podrían vender a muy buenos precios, sacándole el máximo provecho a su inversión. Quienes invierten en capital riesgo saben que su ganancia dependerá del buen desempeño de la empresa en que invierten, y por eso suelen ofrecer asesorías y ayuda en la gestión del negocio.

Algunas formas de inversión de capital riesgo son:

Venture Capital: Son empresas de capital riesgo que invierten en empresas que se encuentran en las primeras etapas de desarrollo.

Capital semilla: Son empresas que financian empresas que todavía no son prácticamente ni tangibles, es decir que básicamente están financiando ideas.

Business Angels: Suelen ser inversores particulares con alto poder adquisitivo que invierten en empresas de nueva creación.

Equity Capital: La inversión se realiza en empresas que ya tienen cierto nivel y están consolidadas. Es un tipo de inversión con menor riesgo pero también los beneficios suelen ser mucho menores.

Préstamos participativos

Se trata de préstamos especiales en los cuales, al llegar a una fecha establecida, el acreedor puede convertir la deuda en fondos propios, pasando así a convertirse en accionista de la empresa. Algunas características de este tipo de préstamo son:

  • Se suele aplicar un interés mixto que suele estar establecido en base a los beneficios obtenidos.
  • La determinación del valor en acciones del capital prestado debe hacerse de manera previa a la entrega del préstamo, mediante un acuerdo firmado por ambas partes.
  • La elección de la fecha a partir de la cual la entidad determina si convierte el préstamo en acciones de la empresa debe ir establecida en el contrato.
  • El dinero suele ser entregado en plazos, en base al cumplimiento de ciertos objetivos por parte de la empresa, ya sea que se trate de alcanzar cierto nivel de ventas, beneficios, etc.
  • La entidad financiera no participa de la gestión directamente pero puede solicitar poner a alguien de su confianza en el consejo de administración.

Préstamos P2P (Peer-to-peer)

El nombre puede ser nuevo, pero este es en realidad un tipo de préstamo que existe desde hace mucho tiempo. Se trata de los préstamos realizados entre particulares, sin una entidad financiera de por medio y sin mayores garantías personales. Como, por ejemplo, los préstamos que se realizan entre los miembros de una familia o con algunos amigos.

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Financiación en masa o crowdfunding

El crowfunding es un nuevo tipo de financiación que consiste en obtener fondos gracias a los aportes que realicen personas particulares. La idea está basada en la capacidad de otorgar a cualquier persona la posibilidad de realizar pequeñas donaciones a un proyecto de su agrado.

En internet existen numerosas plataformas que permiten poner en vitrina todo tipo de proyectos, permitiendo a las futuras empresas determinar la modalidad de crowfunding que aplicarán:

Donaciones: En este caso, la persona que realiza un aporte no va a recibir ni esperar nada a cambio. Simplemente los usuarios están interesados a que el proyecto exista.

Recompensas: Las aportaciones llevan consigo algún tipo de contraprestación como pueden ser descuentos, etc.

Participaciones: El usuario se hará con una parte de la empresa.

Préstamos: El propietario del proyecto recibe dinero por parte de los usuarios pero éstos, en este caso cobrarán intereses por su aportación.

Royalties: Se concibe como una inversión por parte de los usuarios esperando parte de los beneficios obtenidos.

Los “ing”

Bajo este nombre podemos ubicar a algunas operaciones que nos permiten financiar la compra de bienes y servicios necesarios para nuestro negocio. Tenemos las siguientes opciones:

Leasing: También conocido como arrendamiento financiero, consiste en que una empresa, que previamente ha comprado un bien, alquila a otra dicho bien a cambio de un precio y un plazo determinado. Cuando termina este tiempo, la empresa podrá ejecutar o no una opción de compra.

Renting: Es similar al leasing pero en esta ocasión no hay la opción de ejecutar la compra.

Factoring: Lo que hacemos con el factoring es convertir la partida clientes en dinero. Es decir, si tenemos cobros pendientes podemos convertir ese dinero que nos deben en dinero. Tendremos que firmar un contrato con una empresa especializada en el cual se estipule el coste de la operación. Es similar a un crédito a corto plazo.

Confirming: Esta opción tiene que ver con los proveedores. Consiste en que una entidad gestione los pagos a los proveedores por nosotros. Por ejemplo, si tenemos que pagar varias facturas, podemos negociar con una entidad que ella pague por nosotros a los proveedores correspondientes, pero que a nosotros nos permita pagar de una manera flexible el cargo en su cuenta. Por ello tendremos que pagar la cantidad de intereses que se haya estipulado por contrato.