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Finanzas personales: ¿Ahorrar o invertir, qué hacer con tu dinero?

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¿Ahorrar o invertir, cuál es la opción más rentable para tus finanzas personales? Toma nota de estos tips para tomar la mejor decisión.

Guardar el dinero debajo del colchón no es una opción recomendable para quienes buscan obtener rendimientos extraordinarios de sus ahorros. La razón es simple: cada año el dinero pierde su valor como consecuencia de la inflación. Conforme ésta aumenta, disminuye la capacidad de compra del capital.

Invertir el dinero en una cuenta de ahorro de un banco tradicional es una opción más segura que guardarlo en casa. Sin embargo, el interés que generan nuestros ahorros en un banco muchas veces no supera ni siquiera a la inflación.

Ante esta situación, los ahorradores deben buscar otras opciones para  evitar la erosión de sus ahorros y, de ser posible, incrementarlos. Aquí entran los instrumentos de renta fija y variable, que, a su vez, se dividen en muchos grupos. Desde los tradicionales, como acciones de empresas que cotizan en Bolsa o bonos de deuda de los gobiernos, hasta los derivados y las “inversiones alternativas”,que son instrumentos más complejos.

Cuando se busca invertir en renta variable, las ganancias se obtienen en función del riesgo. Si un ahorrador quiere invertir y ganar grandes cantidades, debe asumir un riesgo proporcional. Los expertos en inversiones recomiendan a los inversionistas diversificar –es decir, no invertir todos los ahorros en un solo producto o en una sola empresa-, no apostar contra los mercados, sino seguir su tendencia, y cubrirse ante vaivenes demasiado radicales, mediante seguros y objetivos de compra venta -es decir, si uno compra una acción a US$ 10, deberá fijar, desde un principio, un precio de venta para que si esa acción se desploma el inversor no pierda todo su dinero- .

Llegó fin de mes. ¿Cómo priorizar tus gastos?

En la actualidad, las Bolsas de Valores cuentan con sistemas de alerta temprana, que evitan pérdidas cuantiosas a los inversores ante cambios drásticos en los precios de las acciones. Por ejemplo, algunas alertas implican que si una acción pierde 15% de su valor en cuestión de horas, la BMV la saca del mercado, para evitar que siga cayendo.

Este tipo de mecanismos evitan pérdidas cuantiosas en las inversiones de renta variable. Y contribuyen a impulsar los mercados, porque las empresas que colocan deuda o acciones, utilizan las inversiones captadas del público para crecer y generar aún más ganancias.

A diferencia de la banca comercial, que puede almacenar y cuidar de los depósitos de sus clientes, la banca de inversión busca generar ganancias extraordinarias para sus inversionistas. Varios de los principales bancos del mundo tienen una división de banca de inversión.

Productos estructurados, inversiones alternativas y productos tradicionales son algunas de las inversiones que ofrecen este tipo de bancos. Las inversiones pueden ser simples, como comprar bonos de deuda de algún gobierno, en donde desde un primer momento se sabe cuál es la tasa de interés que ofrece y la seguridad de recuperar la inversión, aunque hay que mencionar que hoy día la tasa de interés de bonos “seguros” como el de Alemania pueden ser más bajas que la inflación.

Otras inversiones son complejas, como las de private equity, que son la deuda o las acciones de empresas privadas que no cotizan en la bolsa, cuyas perspectivas de crecimiento y generación de beneficios dependen de varios factores, como la marcha general del sector en el que operan o la capacidad estratégica y operativa de sus administradores.