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Descubre los hábitos de las personas carismáticas

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Un buen emprendedor debe ser también un buen líder. Y un buen líder es siempre una persona carismática, respetable, jovial, entre otras características.

Pero además de todas estas características que los convierten en personas agradables, las personas que siempre caen bien comparten una serie de cualidades que logran gracias a la práctica constante:

Prestan atención

Nada nos hace más deseables a los demás que mostrarles auténtico interés en lo que nos están contando. Así que deje el teléfono celular en el bolsillo, sonría un poco más y escuche de verdad a los demás para comenzar a convertirse en una persona agradable para los demás.

Se disculpan sin tener por qué

Las “disculpas superfluas” sirven para que “la víctima” sienta que la otra persona se ha puesto en su lugar y que tiene en cuenta sus sentimientos. Esa era la razón por la que las personas que decían “siento que el tiempo esté tan mal, ¿me dejas el móvil?” caían mejor que las que simplemente preguntaban “¿me dejas el móvil?”

Conviértete en un lider carismático para tu pyme siguiendo estos tips. 

Son maestros del Jiu-Jitsu social

Con este rimbombante nombre hacemos referencia a la capacidad que tienen ciertas personas para conseguir obtener una gran cantidad de información del interlocutor sin revelar nada personal. La clave se encuentra en realizar las preguntas correctas, reaccionar de la manera adecuada y mostrar una actitud abierta que haga que la otra persona se muestre favorable a confesar algunos de sus pensamientos más íntimos, aunque tan sólo haga diez minutos que se conozcan.

No mantienen una pose de poder

La clase de persona a la que realmente querrías contarle tu vida se mueve levemente hacia adelante, sonriendo y acercándose a su interlocutor, diciendo “soy yo quien realmente tiene el honor de conocerte a ti”.

No piden nada

Las personas que caen bien parecen tener buena suerte, porque no utilizan a las personas como herramientas para conseguir sus objetivos, sino que simplemente las respetan y las cuidan, y tarde o temprano, ven su comportamiento recompensado.

No critican a los demás

Hay quien piensa que no hay nada que una más a las personas que el cotilleo y poner a caldo a una tercera persona. Y puede ser que algunas personas se sientan satisfechas al llevar a cabo dicho comportamiento, pero también hay quien es consciente de que quizá esta no sea la mejor manera de hacer amigos y sospeche que, si este procedimiento es algo generalizado, él mismo pueda ser en un momento u otro su víctima. Nada de comentarios negativos: el silencio es oro, sobre todo si no tienes nada bueno que decir.

Dejan que los demás sean mejores que ellos

Nos encanta pavonearnos delante de los demás, pero esto raramente sirve para nada más que para sentirnos mejor con nosotros mismos hinchando nuestro ego. Todo el mundo tiene sus cualidades, por lo que el camino más directo para complacer a alguien es reconocer aquello que hacen bien o, incluso, señalar que son mucho mejores que nosotros en determinadas cuestiones. Te amarán.

Saben despedirse

Las habituales fórmulas de despedida (“ha sido un placer”) no suelen causar una gran impresión. Por el contrario, debemos mostrar cierto entusiasmo y centrarnos en algún aspecto concreto de la conversación que hemos mantenido para demostrar que de verdad nos interesamos por la otra persona. Es decir, “me ha gustado hablar contigo acerca de cine”, “que te vaya bien en tu próximo proyecto” o “espero que volvamos a encontrarnos para seguir con esta conversación”.