La historia de Kaita y el éxito saludable

La historia de Kaita y el éxito saludable

Compartir

Claudia Silva se inició a los 9 años vendiendo productos junto a su padre de manera ambulante. Con el tiempo aprendió a preparar las cremas de concha de nácar y a los 17 años abrió su primera empresa, comenzando así la historia de Kaita.

Desde pequeña Claudia estuvo familiarizada con los beneficios de las plantas puesto que su padre se esforzó por enseñarle las bondades de cada una de ellas. Ese conocimiento le sirvió para ayudar a su padre a vender los productos naturales en los mercados, cuando aún tenían que trabajar como ambulantes. Pero, con el paso de los años, Claudia aprendió a preparar los productos ella misma y en 1994, cuando tenía 17 años, decidió independizarse y abrir su propia empresa.

La historia de Kaita empieza con un capital de S/.500 soles en un local en la avenida Grau, donde abrieron la primera tienda. Luego, se mudaron a un laboratorio en San Juan de Miraflores, un espacio más amplio que les permitió incrementar la producción. El éxito no demoró en llegar y ese mismo año ya estaba vendiendo de 3 a 5 mil frascos de concha de nácar en la Feria del Hogar.

Claudia supo aprovechar bien el mercado y logró posicionar su marca como una de las más reconocidas en cuanto a medicina natural. Para darse a conocer en sus inicios, apostaron por diversas herramientas de marketing, como por ejemplo ofrecer muestras y platos de degustación a los clientes.

Pero esta joven emprendedora sabe que una buena idea no lo es todo. Así que tomó la oportunidad y supo prepararse para el éxito: estudió marketing y realizó algunos diplomados que le permitieron complementar lo aprendido. Fueron sus conocimientos los que la ayudaron al momento de elegir el nombre del negocio. Si bien inicialmente era “Kaiita” por la forma en que su hermano la llamaba, Claudia decidió contratar a un equipo de marketing para realizar un estudio de mercado, el cual determinó que “Kaita” era un nombre más atractivo para el público objetivo.

Para lograr mantenerse en el mercado, Kaita ha tenido que reinventarse y ofrecer a su público un valor agregado, como capacitaciones, regalos, entre otros.

A la fecha, Kaita cuenta con 150 tiendas en todo el Perú, un éxito sostenido a través de los años que ha llevo a Claudia Silva a convertirse en una de las principales emprendedoras peruanas. A pesar que tuvo que luchar con una separación sentimental que trajo problemas a su negocio, supo enfrentarlo de manera profesional y mantener a su lado a distribuidores y clientes

Comentarios