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¿Pensando en bajar los precios? Piénsalo de nuevo

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Cuando nos encontramos luchando por atraer más clientes y en busca de aumentar nuestras ventas, una de las primeras ideas que se nos viene a la mente es la de reducir nuestros precios. Pero, ¿estás seguro que es la mejor opción? Antes de bajar los precios de tus productos, toma en cuenta estas importantes consideraciones.

Si bien buscamos hacer más competitivas nuestra pyme, la estrategia de bajar precios no siempre suele funcionar y, en más de una ocasión, termina planteando problemas mucho más complejos de resolver.

Uno de los primeros problemas que tendrá que enfrentar es la reducción de tu margen de beneficios. Imaginemos que vendes a S/.100 un producto, y tu margen de ganancias por este es de S/.50. Al rebajar el precio a S/.75, estarías perdiendo el 50% de tu margen de ganancias, lo cual no es una cifra pequeña.

Pero este no es un problema que desaparece ahí. Con un margen de beneficios más reducido, disminuye también tu capacidad de reinvertir, por lo que cualquier esfuerzo que estés planeando en tu negocio, va a estrechar mucho más los márgenes. ¿Como mantener a flote una empresa si las ganancias son cada vez menores?

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Seguro ya estás pensando en la respuesta: conseguir más clientes. Pero si bien reducir los precios puede resultar una manera sencilla de atraer clientes, esto no siempre sucede. Es cierto que bajar los precios facilita la decisión de compra e induce a la compra a clientes indecisos, pero ¿cómo estamos seguros que ganaremos la cantidad de clientes nuevos como para satisfacer la reducción de beneficios?

Por último, si la única razón que hace que tu producto sea atractivo es que es barato, llegará el momento que un competidor ofrezca un producto similar a un precio inferior.

Por supuesto que es posible obtener grandes beneficios vendiendo una gran cantidad de productos con un margen muy pequeño, pero no resulta sencillo que ese modelo de negocio acabe funcionando a mediano o largo plazo. Y es que desde lugares como China o la India, u otros país emergente, puede aparecer competencia para nuestro producto con precios menores a los nuestros.

No hagas del “precio barato” el único atractivo de tu producto, y evita convertirlo en un negocio a corto plazo.