Inicio Emprender con exito Zapatos personalizados, exitoso negocio de una pareja de divorciados

Zapatos personalizados, exitoso negocio de una pareja de divorciados

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Jodie y Michael Fox, a pesar de estar divorciados tienen los mismos objetivos. (Foto: Shutterstock)

Muchas personas evitan ser socios de sus parejas porque no quieren cruzar esa delgada línea que existe entre lo laboral y lo personal, y así evitar un posible fracaso empresarial o hasta incluso matrimonial.

El caso de la pareja australiana Jodie y Michael Fox es particular. Ambos, cuando estaban casados, iniciaron un exitoso negocio de venta de calzados personalizados. Actualmente están divorciados; sin embargo, continúan juntos en la empresa. Jodie es la directora creativa y Michael es el gerente.

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Inicios del imperio de calzados

Jodie y Michael establecieron su compañía, Shoes of Prey, en Sydney en 2009, tres años después de haberse casado, según narra el portal bbc.com. Junto con el excompañero de ambos de la universidad, Mike Knapp, lanzaron un sitio electrónico que les permite a las mujeres diseñar sus propios calzados.

En el 2012, Jodie y Michael se divorciaron, pero ello no significó un alejamiento de la empresa por parte de ninguno de los dos. Por el contrario, ambos continuaron trabajando arduamente, razón por la que el negocio continuó creciendo con fuerza y hasta el momento más de seis millones de zapatos han sido diseñados en su sitio web.

Las fortalezas del negocio

El éxito del negocio de la pareja de divorciados se debe a que ofrecen un producto que es realmente diferente a lo que ofrece el mercado, además de brindar una experiencia distinta de compra, porque son las mismas consumidoras quienes diseñan su calzado.

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Shoes of Prey  fabrica los zapatos en su planta en China y los envía por correo a cualquier parte del mundo. En el 2013, quisieron humanizar a su negocio y decidieron abrir su primera tienda en Sidney, allí las clientas se pueden probar las 12 hormas de calzado que dispone la empresa y diseñan, a través de un iPads, sus propios zapatos.

En la actualidad, el negocio de la pareja de divorciados cuenta con 220 empleados, cinco tiendas en EE.UU y piensan expandirse aún más.